jueves, 18 de febrero de 2010

Batalla de Humaitá

Batalla de Humaitá – 18 de febrero de 1868

Batalla de Humaitá – 18 de febrero de 1868

Guerra de la Triple Alianza. Marcos Paz, vicepresidente de la República Argentina, había muerto en Buenos Aires por la epidemia de cólera que traída del frente de guerra, se propagó como una maldición durante el verano de 1867-68. La verdad es que los brasileños – dueños casi únicos de la guerra, pues solamente del Imperio llegaban refuerzos y armas – se pusieron serios con Mitre después del feo desastre de Tuyú-Cué y le impusieron volverse a Buenos Aires. Constitucionalmente no era necesaria su presencia, no obstante la muerte de Paz, porque el gabinete desempeñaba sus funciones (no había ley de acefalía) y faltaban escasamente ocho meses para la conclusión del período presidencial. Pero Brasil quería apresurar la conclusión de la guerra.

Alejado Mitre (para no volver más), las perspectivas fueron más risueñas para Brasil: Caxias volvió a tomar el mando en jefe. Tal vez no había leído a Federico II, pero llevaba a Mitre la ventaja de ganar batallas.

Sin el general en jefe todo resultaría fácil. El 19 de enero el almirante Inácio fuerza el paso de Humaitá; el 24 dos monitores brasileños llegan hasta Asunción y bombardean la capital paraguaya. Dominado el río por los brasileños, no le era posible al mariscal mantener las fortificaciones de Humaitá y Curupaytí, y el 10 de marzo hizo el repliegue del grueso de su ejército por el camino del Chaco. Apenas dejó cuatro mil hombres de Humaitá para cubrir la retirada. En canoas, chatas y jangadas, los diezmados paraguayos que han defendido hasta más allá del heroísmo la línea de Curupaytí y Humaitá, cruzan el río Paraguay, y por el Chaco toman rumbo norte: en Monte Lindo vuelven a atravesar el río y acampan finalmente en San Fernando. Esa operación resulta un alarde de conducción y valor: es todo un ejército con sus bagajes y armas, heridos y enfermos, evacuando una posición comprometida y en presencia del enemigo. Dos veces cruzaron el río sin que “la escuadra de Brasil se diera por enterada de la doble y audaz maniobra”, dice Arturo Bray.

El coronel Martínez quedó en Humaitá como cebo para inmovilizar al ejército aliado. Pero ya la fortaleza inexpugnable carecía de objeto. El julio recibe la orden de abandonarla con sus pocos efectivos clavando los 180 cañones que no pueden transportarse. Pero el impaciente mariscal Osorio quiere darse la satisfacción de tomarla por las armas y ataca con 8.000 soldados. Martínez hará en Humaitá y con Osorio la misma defensa de Díaz en Curupaytí y ante Mitre: lo deja acercar hasta las primeras líneas y allí lo envuelve en la metralla de su fuego de artillería. Muy cara pagaría Osorio la pretensión de entrar en Humaitá tras un ataque; finalmente se vio obligado a desistir y ordenar la retirada. Fue Humaitá la última gran victoria paraguaya. Pero más afortunado que Mitre, Osorio ha dado a tiempo la orden de retirada y consigue salvar gran parte de sus efectivos. Los cambá (negros brasileños) entrarían en Humaitá y en Curupaytí solamente después de que el último paraguayo las hubiera evacuado el 24 de julio. El 23 a la noche, Martínez ha hecho salir por el río a los efectivos postreros, hombres y mujeres. El 24 al amanecer los brasileños izan la bandera imperial en la ya legendaria fortaleza; poco antes lo habían hecho en Curupaytí. No es feliz la retirada de Martínez a través del Chaco. Los heroicos defensores de la fortaleza han debido sacrificarse para proteger el repliegue del grueso del ejército; van por el Chaco hostilizados por fuerzas muy superiores, ametrallados desde el río por la escuadra. Inácio y Osorio quisieran vengar en Martínez el respeto que le han tenido a Humaitá durante tres años. Finalmente la diezmada guarnición queda encerrada en Isla Poi; logra resistir durante diez días y debe rendirse agobiada por el hambre y el número. Se rinden así los últimos paraguayos que quedaban en ese teatro de guerra. Conmovido, el general Gelly y Obes, hace desfilar a los nuestros “ante los grandes héroes de la epopeya americana”. Hermoso ejemplo que nos debe llenar de orgullo.

Un paraguayo no puede rendirse, aunque la inanición le impida moverse y la falta de municiones no le permita contestar el fuego enemigo. Solano López, ya convertido en el frenético “soldado de la gloria y el infortunio” que dice Bray, es implacable con quienes no demuestran tener su mismo temple. Es imposible ganar la guerra y no han sido prósperas las gestiones de una paz honrosa. Por lo tanto el solo camino que queda a los paraguayos es la muerte; dar al mundo una lección de coraje guaraní.

El coronel Martínez se había conducido como un héroe en su defensa de Humaitá y en su imposible retirada por el Chaco. Pero se había rendido. No importa que contara con mil doscientos hombres y mujeres sin más uniforme que un calzón desgarrado, un quepí, sin pólvora para su fusil de chispa, ni alimentos, frente a tropas veinte veces superiores. Pero el mariscal se había rendido y eso no le era permitido a un paraguayo: la palabra “rendición” había sido borrada del léxico. López declara traidor al defensor de Humaitá.

Los tres años de guerra injusta y desproporcionada han hecho del atildado Francisco Solano una verdadera fiera: está resuelto a morir con su patria y no comprende ni perdona otra conducta. Ni a sus amigos ni a sus jefes más capaces ni a su misma madre y hermanos. Ante todo está Paraguay y por él sacrificará sus afectos más caros. No es la suya una conducta “humanitaria”, seguro; pero López no es en aquella agonía un ser humano sometido a la moral corriente. Es el símbolo mismo de un Paraguay que quiere morir de pie; un jaguar de la selva acosado sin tregua por sus batidores.

En esa última etapa de la guerra nacerá la versión del monstruo, del tirano sanguinario, del gran teratólogo, que alimentaría medio siglo de liberalismo paraguayo. Se le imputaron hechos terribles y no todo fue leyenda urdida por el enemigo. Hay cosas que estremecen, pero pongámonos en la tierra y en el tiempo para juzgarlos; en ese Paraguay de fines de la guerra envuelto en un halo de tragedia. Pensemos en los miles de paraguayos muertos en los combates por defender su tierra o caídos de inanición o de peste en la retaguardia. Sólo así puede juzgarse ese conductor que no puede perdonar a quienes manifiestan flaqueza, hablen de rendirse o tengan simplemente otro pensamiento que no sea morir en la guerra. Para comprenderlo hay que tener un corazón como el de los paraguayos y un alma lacerada por la inminencia de la derrota de la patria. Porque ocurrirán ahora cosas espantosas: el fusilamiento del obispo Palacios, los azotes y el fusilamiento de la esposa de Martínez, la muerte de los hermanos de López, acusados de conspiración; la prisión y los azotes de sus hermanos y hasta de su misma madre. En la atmósfera de tragedia, se yergue la figura del mariscal implacable, convencido de que a los paraguayos, con él a la cabeza, sólo les queda disputar palmo a palmo el querido suelo o morir.

Fuente

Rosa, José María – La Guerra del Paraguay y las Montoneras Argentinas, Buenos Aires (1985)

Bray, Arturo – Solano López Soldado de la Gloria y el Infortunio, Asunción (1984)

lunes, 4 de enero de 2010

9-S, el otro 11-S de 1942 en Oregon


Cosas raras de las guerras, en donde en un plan descabellado de provocar un incendio de proporciones bíblicas el mando militar japones durante la Segunda Guerra Mundial envió miles de globos incendiarios y un hidroavión para que lanzara bombas incendiarias a los bosques de Oregon.

Hizo dos vuelos similares (el otro fue el 29 de septiembre), no provoco ni una víctima y el incendio fue leve por la humedad de las lluvias días anteriores. El piloto fue Nobuo Fujita, hoy en día parte de sus cenizas están esparcidas en el bosque que bombardeo y su espada samurai esta en el museo local.

Para mas información:

http://es.wikipedia.org/wiki/Nobuo_Fujita


http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=3936

martes, 15 de diciembre de 2009

Coltán: celulares sordos a una guerra...


Coltán, materia prima para nuevas tecnologías

© afrol News
En las provincias del este de Congo Kinshasa se encuentra el 80 % de las reservas mundiales de coltan. Allí han puesto sus ojos las grandes multinacionales, en un fenómeno que la misma Madeleine Albright denominó como “la primera guerra mundial africana”.

El Imperialismo es un concepto pasado de moda para la mayor parte de los historiadores profesionales. Se lo puede o no reconocer vigente cuando se discute “política” actual, pero son muy pocas las veces que oímos hablar “de él” en las discusiones académicas. Claro que su aceptación o rechazo, su vigencia o su reemplazo, dependen del significado que se le otorgue, y dependen, en especial de la perspectiva política (reconocida o no) del que escribe, pero en general parece ser considerada una categoría “política” o anacrónica, sin demasiada importancia para los que estudiamos historia.

Sin embargo desde nuestra perspectiva, la historia que aquí esbozamos no puede ser aprehendida en sus rasgos más importantes si no retomamos la conceptualización que hiciera Lenin a principios del Siglo XX, y que no muchos otros desarrollaran y especificaran para épocas diferentes y países del tercer mundo. Además queremos dejar en claro, en una polémica que se cierne sobre nuestras cabezas mediáticas, que el contenido que el propio Lenin dio al concepto (más bien deberíamos decir el entramado conceptual) es originaria y esencialmente distinto de los significados predominantes hoy sobre el Imperialismo, muy cercanos, quizás a las desventuras de nuestro sentido común, guiado por la simplicidad y la ideología reproductora del orden. De otra manera, recuperamos las coordenadas básicas de la conceptualización leninista para ponerla en el terreno de la lucha por la construcción (que es permanente) de nuestro sentido común, sobretodo en lo que hace a la dilucidación de lo que constituyen los rasgos más significativos del capitalismo hoy, “pues sin si estudio será imposible valorar y comprender la política actual”.

Haremos desde aquí un sintético viaje al Africa Central. Y ustedes dirán, ¿en busca del Imperialismo? No, no, no. Iremos buscando el coltan, o si se prefiere, el colombio-tántalo. Lenin, por supuesto, no sabía de la existencia de este mineral de tan grandes propiedades...mercantiles. El coltan es la conjunción de dos minerales considerados materias primas estratégicas para el desarrollo de las nuevas tecnologías.

De acuerdo a lo que parecen ser propiedades fisico-químicas “mágicas”, este mineral es fundamental para las industrias de aparatos electrónicos, centrales atómicas y espaciales, misiles balísticos, video juegos, aparatos de diagnóstico médico no invasivos, trenes sin ruedas (magnéticos), fibra óptica, etc.. Sin embargo el 60 % de su producción se destina a la elaboración de los condensadores y otras partes de los teléfonos celulares. El coltan permite que uno de los sueños occidentales se haga realidad, con él las baterías de los minicelulares de bolsillo mantienen por más tiempo su carga, ya que los microchips de nueva generación que con él se elaboran optimizan el consumo de corriente eléctrica. Después de ser usado en un principio para los filamentos de las “lamparitas”, luego fue reemplazado en esta función por el más barato y accesible tugsteno, y parecía condenado al olvido.

Sin embargo en las últimas décadas el valor volvió a preñar al coltan, volvió a darle vivacidad, a convertirlo en mercancía. Mucho más cuando se produjo el boom comercial de los teléfonos móviles que en número de 500.000 inundaron el mercado en el 2000. Desde unos años antes, sin embargo, el colombio-tantalio que era extraído en Brasil, Australia y Tailandia había empezado a escasear. La japonesa Sony, por ejemplo, tuvo que aplazar el lanzamiento de la segunda versión del juguete preferido de los niños occidentales, el Play Station, debido a este incordio. El gran aumento de la demanda ha hecho establecer un mercado ilegal paralelo en el Africa central. Nótese el resultado de esta nueva “fuerza del mercado”: 3 millones de muertos en cuatro años. Veamos.

Para muchos países africanos, a finales del siglo XX, la devaluación de los productos agrícolas, y la desertificación, provocaron una fuerte revalorización de sus recursos mineros, nueva fase del errante camino para relacionarse con el mercado internacional. En las provincias del este de la República Democrática del Congo (RDC, Zaire), consideradas por la UNESCO reservas ecológicas de gran importancia, se encuentra el 80 % de las reservas mundiales de coltan. Allí han puesto sus ojos, sobretodo en los últimos diez años, las grandes multinacionales: Nokia, Ericsonn, Siemens, Sony, Bayer, Intel, Hitachi, IBM y muchas otras. Se han formado en la zona toda una serie de empresas (muchas de ellas “fantasmas”) asociadas entre los grandes capitales transnacionales, los gobiernos locales y las fuerzas militares (estatales o “guerrilleras”) para la extracción del coltan y de otros minerales como el cobre, el oro y los diamantes industriales. Las grandes marcas comenzaron la disputa por el control de la región a través de sus aliados autóctonos, en un fenómeno que la misma Madeleine Albright llamó “la primera guerra mundial africana”.

En 1997 fue derrocado el presidente congoleño Mobutu Sese Seko, de estrecha relación con los capitales imperialistas de origen francés. Kagame (sic), actual presidente de Ruanda, quién estudió en centros militares de EE.UU. e Inglaterra, y Museveni, presidente de Uganda, país considerado por Washington, un ejemplo para las naciones africanas, lideraron la conquista de la capital de la RDC, Kinshasa, y pusieron a cargo de este país a un amigo, Laurent Kabila. En un nuevo reparto se dispusieron concesiones mineras para empresas varias entre las cuales figuran la Barrick Gold Corporation, de Canadá, la American Mineral Fields (en la que Bush padre tenía intereses) y la surafricana Anglo-American Corporation, todo ello en desmedro de las antiguas “concesionarias” francesas.

En los años transcurridos hasta hoy han disputado la guerra dos bandos no demasiado estrictos. Ruanda, Uganda y Burundi, apoyados por los EE.UU., solventados por créditos del FMI y el Banco Mundial, y ligados a varias milicias “rebeldes” con nombres exóticos (Movimiento de Liberación del Congo, Coalición Congoleña para la democracia), por un lado, y la RDC (liderada por uno de los hijos de Kabila, luego de que su padre fuese asesinado por ruandeses), Angola, Namibia, Zimbabue y Chad y las milicias (hutus y maji-maji) correspondientes, por otro. En 1999 se establecieron las líneas divisorias entre las fuerzas opuestas, en el Acuerdo de Lusaka, una suerte (siempre provisional) de reparto del territorio, a la usanza de la Conferencia de Berlín de 1885, donde las potencias europeas se distribuyeron el continente para facilitar el saqueo y explotación . Una de las posibilidades futuras es, entonces, la partición de la RDC.

Si todas estas naciones se disputan el control del territorio, desde otra perspectiva son las propias corporaciones las que están repartiéndose la zona. Se han creado distintas empresas mixtas con este fin, la más importante de las cuáles es la SOMIGL (Sociedad Minera de los Grandes Lagos) que está integrada por tres sociedades: la Africom (belga), la Promeco (ruandesa) y la Cogecom (surafricana). Todas las licencias para la compra-venta del coltan fueron suprimidas a fines del 2000. Las fuerzas militares ruandesas ligadas a la SOMIGL han logrado de esta manera evitar el “gasto” de intermediarios, controlan monopólicamente la comercialización del coltan. Sus camiones y helicópteros hacen el traslado interno. Poseen, por supuesto, sus propias compañías de transporte que son propiedad de parientes cercanos a los presidentes de Ruanda y Uganda. Utilizan los aeropuertos de Kigali y Entebe entre otros. En estas verdaderas zonas militares las compañías aéreas privadas (una de las cuales - Sabena - de origen belga, está asociada a American Airlines) ingresan armas y se llevan minerales.

La mayor parte del coltan extraído (luego de ser acumulado hasta subir los precios) tiene como destino los EE.UU., Alemania, Bélgica y Kazajstán. La filial de Bayer, Starck, es la productora del 50% del tantalio en polvo a nivel mundial. Con el tráfico y la elaboración están vinculadas decenas de empresas, con participación en grandes corporaciones monopólicas de diversos países. Naturalmente “una entidad financiera, creada en 1996 con sede en la capital de Ruanda - Kigali - , el Banco de Comercio, Desarrollo e Industria (sic, BCDI) y que ejerce de corresponsal del CITIBANK en la zona , mueve fuertes sumas de dinero procedente de las operaciones relacionadas con coltan, oro y diamantes” .

Es de nuestro interés destacar cómo, para este negocio, se relacionan estrechamente los grandes capitales monopólicos de las grandes potencias con los poderes y capitales locales, a través de las formas típicas del capital imperialista : las asociaciones monopolistas de comercio, industria y bancos (organizadas a través del mecanismo de la participación, que ya destacara el propio Lenin) y la vinculación entre empresas privadas, estados y familiares del gobierno . No se trata de malas personas y gobernantes corruptos, estamos ante los mecanismos arquetípicos del imperialismo. Véase un ejemplo: “ Eagle Wings Resources (EWR) es una joint-venture (empresa d

"Primera Guerra Mundial Africana"

© afrol News
e riego compartido) entre la americana Trinitech y la holandesa Chemi Pharmacie Holland.

El representante local de EWR en la capital de Ruanda es Alfred Rwigema, el cuñado del presidente Paul Kagame. La ONU acusa al presidente ruandés de jugar un papel motor en la explotación de los recursos naturales de la RDC”.

Las grandes empresas financian, por supuesto, a las distintas fuerzas militares, que montadas en los preexistentes conflictos interétnicos, sostienen una guerra por el control de las minas, en la que en los últimos cuatro años han muerto entre 2,5 y 3 millones de personas. Ruanda y Uganda han diseminado unos 40.000 soldados, que cuentan con los mejores equipos, en los Parques Nacionales de la RDC, donde se hallan las reservas. Según el mismo Kofi Annan ha declarado: “la guerra del Congo se libra por el control de sus riquezas naturales”. En un informe del IPIS (investigación del Servicio de información para la Paz internacional independiente) se demuestra que las sociedades europeas y norteamericanas que comercian con el coltan contribuyen a la financiación de la guerra. Tienen un gran interés en que continúe la “inseguridad” para permanecer en el Congo a través de las tropas guerrilleras.

En las minas aluvionales trabajan diariamente más de 20.000 mineros, bajo un sistema represivo organizado por las fuerzas militares y los poderes locales - de los dos bandos en disputa. Estas pagan a los trabajadores unos diez dólares por kilo de coltan (que en el mercado de Londres cotiza alrededor de 250-300 dólares) y exigen además a estos para “permitirles” trabajar que se pongan con una cucharada diaria del mágico mineral, especie de tributo en especie, con el que recaudan alrededor de un millón de dólares mensuales.

La fuerza de trabajo aquí utilizada está compuesta fundamentalmente por ex campesinos y ganaderos (luego de que se devaluara la producción agrícola congoleña para la exportación - algodón y otros productos), que se alejan por largos períodos de sus comunidades y familias, refugiados, prisioneros de guerra (sobretodo hutus) a los que se les promete una reducción de la condena, además de miles de niños de la región, cuyos cuerpos pequeños pueden fácilmente adentrarse en las minas a ras de tierra. El reclutamiento de esta mano de obra opera en una doble dimensión, mercantil y coercitiva, en un doble mercado de trabajo. Las zonas mineras y las zonas de operación militar terminan por confundirse. Las migraciones frecuentes desde otras regiones hambreadas (entre 5 000 y 10 000 personas por año) son, muchas veces, definitivas, si observamos el número de muertos. Las poblaciones vecinas reclutadas a trabajar y trasladadas por la fuerza, sirven de cantera de mano de obra para esta empresa capitalista; hostigadas por grupos armados han abandonado sus residencias o se han convertido en mineros. Estos trabajadores rescatan coltan de sol a sol, y duermen y se alimentan en la selva montañosa de la zona. Se reproducen en las comunidades y en la selva por sus propios medios, alimentándose elefantes y gorilas autóctonos, mientras las guerrillas comercializan cueros y marfil.

En otros términos: el capital, por lo tanto, no se encarga de la totalidad de la reproducción de esta fuerza de trabajo, que además de aportar en la producción de plusvalía (del coltan), aporta una especie de renta en trabajo metamorfoseada. Superexplotación: los mineros dan valor al coltán con su trabajo, pagan un tributo al estado local y además trabajan para conseguir los medios de supervivencia, alimento y refugio. Superbeneficio para el capital invertido que obtiene tasas de ganancia exorbitantes, realizadas con el sustento indispensable de la represión y el trabajo forzado. Como es tradicional en África, el racismo, la xenofobia y la ideología discriminatoria en general, son esenciales para el funcionamiento de este doble mercado de trabajo (asalariado y forzado - no libre). Aquí se monta específicamente en los conflictos interétnicos: son reclutados en especial los pigmeos y los hutus.

El capital imperialista que desde siempre (sobretodo desde la colonización de África a fines del siglo XIX) contó con el poder local, sostenido “consuetudinariamente”, para la provisión y reproducción de mano de obra barata, encuentra a través de los mecanismos descriptos, una forma de su “actualización” (neocolonización dicen algunos). El trabajo forzado fue abolido por ley luego de la independencia, en la mayoría de los países africanos, pero como está sostenido en las particulares relaciones de poder consuetudinario de obediencia al jefe local, continua existiendo. Salongo lo llaman en el Congo actual. Los funcionarios de los estados locales asumieron históricamente, por supuesto, funciones de policía. Cuando los campesinos o los niños no acuden a las minas por el simple atractivo de los dólares, allí está la compulsión estatal-policial como forma alternativa de reclutamiento. Mercado y fuerza no son aquí contradictorios.

La patronal de las grandes empresas, los gobiernos de la región y los organismos internacionales “explotando la contradicción de la superexplotación” pretenden jugar el rol de mediadores entre los semiesclavizados trabajadores y las bandas militares xenófobas. La ONU propone un embargo provisorio de la mercadería. Mientras tanto las ONGs y los ecologistas denuncian ¡la extinción de los monos! En lo que constituye un sentimiento humanista maravilloso, titulan: “Los teléfonos celulares agravan la situación de los gorilas del Congo”. Y quieren que las mismas empresas que acumulan su capital aquí a sangre y fuego ¡inviertan en proyectos de ayuda para el tercer mundo!. En Angola y en Sierra Leona el tráfico de diamantes financia y necesita de una guerra muy similar desde hace años. Hace unos meses, el 30/7 de este año se celebró una fantochada de acuerdo de Paz entre Kagame y Kabila. ¿Quién fue el intermediario? El vicepresidente de Sudáfrica, país capitalista de primer orden, de donde provienen muchos de los capitales que explotan las minas congoleñas. Se regularán quizás, es decir, se legalizarán, las relaciones de explotación. Pero la masacre continua.

Guerra múltiple (económica, civil, interétnica, regional pero también solapadamente interimperialista o intraimperio como dirían algunos) y saqueo sistemático, nos hablan de un proceso de expoliación y proletarización (muchos no han conservado ni siquiera la vida), de acumulación primitiva de capital, continuamente renovada, que asume formas específicas en los países del tercer mundo: trabajo forzado, reclutamiento, endeudamiento, doble mercado de trabajo, propiedad de la tierra de hecho garantizada por las fuerzas armadas. Las multinacionales no han necesitado aquí muchos planes de modernización, se benefician de la fuerza de trabajo casi gratuita, un ejército industrial de reserva que vive en una pauperización absoluta en muchos casos. Esto, como es evidente, limita las posibilidades de desarrollo de un mercado interno y de una burguesía industrial local. Sólo quedan para ésta el control del comercio ilegal de armas y materias primas. La llamada transferencia de valor de la periferia hacia el centro significa que de la totalidad de la plusvalía producida en estos países, a costa de millones de muertos, las grandes multinacionales, acaparan la mayor parte, justificadamente de acuerdo a la concentración de sus capitales.

“Las crecientes necesidades de la industria tecnológica del mundo han creado graves conflictos en los países menos desarrollados” nos dice el rotativo canadiense The Industry Standart, en un comentario que es aplicable a cualquier época por lo menos desde el siglo XIX. Los países capitalistas periféricos reciben en el reparto mundial funciones específicas en beneficio de los grandes capitales monopólicos . La tasa de ganancia media se regula a nivel del Mercado Mundial, y para cada época, depende en especial de las ramas industriales de punta, que funcionan como motor de la acumulación del resto. Hoy el coltán es fundamental para que muchas de estas industrias “de punta” rindan sus frutos. En este sentido la explotación de las minas africanas, que el mismo Pentágono considera estratégicas, son fundamentales para la reproducción del capital imperialista globalmente considerado. Esta forma monopólica del capital, que en una lectura atenta del libro de Lenin, constituye el rasgo más importante en la definición del Imperialismo, organiza en la República Democrática del Congo y en muchos otros países, militar, política y económicamente, la vida de las masas proletarias de ayer y de hoy. Aquí reside, a nuestro entender, la clave de la actualidad y la pertinencia del concepto. El imperialismo es fundamentalmente una forma específica de organización de la producción y reproducción del capital y del trabajo, y no tanto la hegemonía de una nación sobre otras. Necesita en este sentido del Estado (de los estados) más allá de si estos asumen o no rasgos nacionales.

Sobre la tumba de los 2000 niños y campesinos africanos que mueren por día en el Congo, podemos, distraídos, seguir usando nuestros celulares.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Las nominaciones al Nobel


El otro día me asombre a saber esto, Hitler estuvo nominado para el Premio Nobel, ¡De la Paz!, para colmo en 1939.
Creo que ahí sabemos porque Suecia existió un gobierno filo-nazi, son las grandes contradicciones de la historia.

También lo fue Stalin, otro que mando a matar mas de 6.000.000 de personas...

Links:
ttp://nobelprize.org/nomination/peace/nomination.php?action=show&showid=2609
http://nobelprize.org/nomination/peace/nomination.php?action=show&showid=3323
http://nobelprize.org/nomination/peace/nomination.php?action=show&showid=2754

Hay otras mas que darían pavor. Obama es un pichón al lado de todos estos...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La infanta devota



La religiosidad de Luisa Fernanda de Borbón(1832-97), hermana menor de Isabel II, era proverbial.
Una vez al año solía acudir al Vaticano con montones de escapularios, medallas, rosarios y cruces para que el Papa los bendijera uno a uno.
En una ocasión, León XIII, al ver que la duquesa iniciaba la interminable sesión quitándose el rosario que le colgaba de su cintura, se impacientó y le dijo: "Hija mía, no seas tímida. Dame el saco y lo bendeciré todo de una sola vez."

Fuente: Historia y Vida.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Maine: la guerra mentirosa...

El puerto habanero estaba más animado que de costumbre, banderas y vítores anunciaban la novedad. Era el 25 de enero de 1898, el faro del Morro saludó al gran buque de guerra a prueba de balas y fuego: el acorazado Maine. Su tripulación arribaba a Cuba con el repetido pretexto de proteger vidas y propiedades norteamericanas. Las autoridades españolas no disimulaban su preocupación.

    Pero 20 días después, en la noche del martes 15 de febrero, la embarcación explotó y murieron 266 tripulantes; de ellos, solo dos eran oficiales, pues la mayoría de estos no se encontraba a bordo, a pesar de la prohibición de bajar a tierra. Se culpó a España como autora del atentado. Los norteamericanos afirmaron que los polvorines estaban intactos y que el Maine había sido destruido por la explosión de una mina submarina; algunas investigaciones posteriores consideraron que los daños fueron provocados desde adentro del barco.
    La explosión del Maine sirvió de pretexto a Estados Unidos para declararle la guerra a España e intervenir en una contienda que ya los mambises tenían ganada y arrebatarnos la independencia. Comenzaba así la guerra hispano-norteamericana.

    William McKinley era, en ese momento, el presidente de Estados Unidos.

    En 1976, el almirante Hyman G. Rickover —responsable de un programa de submarinos atómicos—, tras minuciosa investigación afirmó que: “[…] los daños son coincidentes con una explosión interna [...]”. Esto evidencia que fue una autoagresión y hace responsable al gobierno de EE.UU. con la muerte de tantos norteamericanos.










    Fuente: http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=921

viernes, 30 de octubre de 2009

El año mas largo de la historia


Hasta el año 46 a. C. se utilizaba el calendario egipcio. Éste, como carecía de años bisiestos, había acumulado una diferencia de bastantes días. Julio César resolvió parcialmente el problema del calendario egipcio introduciendo un día extra cada 4 años (años bisiestos). Para compensar el deslizamiento del calendario egipcio, al año 46 a. C. se le añadieron 2 meses extra, así como 23 días más en Febrero. Así, el año 46 a. C. es el año más largo registrado, con 455 días.

Esta mejora también producía desplazamiento de las estaciones, aunque más lentamente (más de 7 días cada 1000 años). Como fundador, Julio César se dedicó un mes a sí mismo, el de julio, con 31 días. Cuando su sobrino Octavio Augusto se convirtió en emperador de Roma, también se apropió de un mes, el de agosto, al que le añadió un día más, quitándoselo al mes de febrero.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Origen de la palabra "Gringo"

La voz gringo es una expresión popular propalada en América española como sinónimo de extranjero (1). También la suele utilizar la población “gaucha” del meridión brasileño. Sobre su origen, la igual que del argentinismo “che”, se presentan diversas hipótesis. Haremos referencia, en tal sentido, a una versión que puede ser considerada válida sin que nos consten testimonios de historiadores y lingüistas que la avalen.

Nos fue oportuno acceder a la posible raíz del citado vocablo de manera circunstancial, pero que nos produjo un registro indeleble que recreamos ahora, cincuenta años después. La escuchamos en nuestra adolescencia, allá al promediar la década de los años treinta, de boca de un nonagenario que había nacido en Quilmes. Provincia de Buenos Aires, durante la época de Rosas. Se trataba de un Señor Soto, cuyo nombre de pila se esfumó en la friolera del medio siglo transitado, propietario de una finca ubicada frente a la plaza principal (hoy San Martín) y frente a la casa de nuestros progenitores.

En varias charlas ocasionales que en buena medida respondían a nuestra curiosidad, Soto nos transmitió testimonio por él vividos y otros –como el que nos ocupa- recogidos por vía de la tradición familiar.

El hecho, a tenor de la fuente, se dio en oportunidad del primer combate producido en las invasiones inglesas de 1806, al día siguiente del desembarco del ejército británico en las playas de Quilmes. En tal sentido, consideramos nada mejor, en aras de la historicidad, que utilizar la relación sobre el particular formulada por un académico, como lo fue el Dr. José A. Craviotto (2) en su obra “Quilmes a través de los años” (2ª edición, 1969):

“En la mañana del 16 de junio de 1806, los ingleses, divididos en dos columnas y una de reserva a retaguardia, cruzaron el bañado, inundado por las lluvias de la noche anterior y el agua que había quedado de la creciente del 5 y 6 del mismo mes; la marcha se vio entorpecida por el cauce del antiguo arroyo del Medio…; quedaron atascados algunos cañones. Ese era el momento en que la caballería española, situada en la barranca, debía haber atacado. Vadeado el arroyo, los ingleses atacaron la formación militar española situada en líneas, en las alturas…

“Se produjo el desorden en las tropas españolas aumentando al llegar refuerzos que al mando del coronel Elía, hicieron una maniobra fuera de lugar… Varias descargas cerradas inglesas desde abajo de la barranca y un violento ataque a la bayoneta, llevado por el Regimiento 71º de Cazadores Escoceses, pusieron en fuga desordenada a los españoles, que abandonaron la posición y se retiraron a unas veinte cuadras del lugar, hacia el sud, en la loma de la actual Villa Argentina”.

El relato minucioso de este episodio táctico, al que hemos denominado el combate de Quilmes resulta de por sí elocuente para encuadrar la versión que nos hacemos. En tal sentido, el uniforme de la unidad británica atacante -71º de Cazadores Escoceses- estaba conformado por una chaqueta roja y un pollerín o faldilla con una combinación de colores en los que predominaba el verde, al igual que en la insignia laureada de la bandera del regimiento, color que respondía a un determinado clan escocés. Los integrantes de dicho cuerpo se identificaban como “los verdes” y la voz de orden que a modo de lema, divisa o “slogan” –tanto como para emplear una palabra inglesa transferida a través del lenguaje publicitario- impulsaba a la acción, infundiendo coraje, era “adelante los verdes”, “vamos verdes”, etc., lo que en inglés se expresa “green go”.

Ese clamor vocinglero de “green go” o gringo” escucharon los criollos o españoles asaltados por los escoceses y como aquélla, nuestra tropa, carecía de otro elemento de identificación de sus enemigos, los comenzó a denominar “gringos”.

Cabe acotar que pese a la brevedad de la acción, el combate resultó reñido, produciendo bajas en los atacantes al punto que los obligó a instalar un hospital de sangre (puesto de socorro o de sanidad militar) en el ejido de la Reducción (manzanas céntricas de la actual ciudad). Ese mismo día, el ejército inglés siguió su marcha hacia Buenos Aires, librándose escaramuzas en la estancia de los Dominicos y en la Crucesita -hoy Partido de Avellaneda- desguarnecido el puesto de socorro, el que en la noche fue atacado por paisanos de la zona que pasaron a cuchillo a médicos y heridos.

Posteriormente, la denominación gringo cobra auge en México en oportunidad que este país es invadido por los Estados Unidos (1846) siendo aplicada a los norteamericanos. Resulta significativo hacer constar que a favor de México combatieron irlandeses -un regimiento de esta nacionalidad se sacrificó en la defensa de la capital azteca- y muchos de los cuales habían residido previamente en países sudamericanos. Ya en esos tiempos, el vocablo hacía años que era corriente en el lenguaje letrado del Río de la Plata y se había extendido hacia la literatura vernácula, como la producida por Sarmiento (Facundo) Hilario Ascasubi (Paulino Lucero) Estanislao del Campo (Fausto Criollo), Lucio V. Mansilla (Excursión a los Indios Ranqueles), José Hernández (Martín Fierro) entre otros.



Fuente: http://www.revisionistas.com.ar/?p=6716

jueves, 8 de octubre de 2009

Pequeños Paises: Abjasia

Existen mas 250 países en el mundo, en los cuales muchos dependencias coloniales y otras tanto tienen historias milenarias que pelean para que los reconozcan.

Este el caso de Abjasia. Es una pequeña república de 8.600 km2 (algo así como Puerto Rico o la isla de Chipre) que esta en un eterno conflicto con la República de Giorgia. Tiene alrededor de 300.000 habitantes, pero supo tener mas de medio millon de personas, pero la guerra y la persecución etnica lo redujo a la mitad, pero hay que tener en cuenta que Giorgia mientras hacia de tutala en al época de la URSS monto un sistema de colonizacion de giorgianos que solo genero conflictos raciales.

La cuestión es sencilla, la historia y la cultura da que Abjasia no pertenece a Giorgia, tienen un lenguaje diferente, siempre se manejo algo independiente, pero cuando Rusia lo empezó a invadir en el siglo XIX y finalmente lo unieron en una RSS con Giorgia, fue perdiendo lamentablemente su status de nación. Para colmo de males, durante la gestión de Stalin (giorgano aparte) implanto un sistema de colonias de giorganos (superando la población abjasiana). Lo cual con el desmoramiento de URSS la nueva Giorgia la incorporo a su mapa tal cual estaba al año 1921.

El dia 23 de julio de 1992 se declaran independientes de Giorgia, lo cual la nación vecina inventando un excusa lo invade el 14 de agosto siguiente, arrasando con todo el país. Los independentistas huyen a la zona montañosa del país y forman una guerrilla que nutriéndose de gente de naciones vecinas ayudadas (aunque no lo reconocían) por el gobierno ruso.

A un poco de mas de un año de lucha consiguieron recuperar la capital, Sujumi, el día 27 de septiembre de 1993. El saldo de la guerra fue mas de 10.000 muertos (muchos por limpieza étnica de ambos mandos) y cerca de 300.000 personas que huyeron a Giorgia (todos de ese origen). En diciembre de ese año se firmo un acuerdo de paz con la tutela de la ONU.

Desde esa época hasta el 2004, hubo cierta paz, con algunos echo de limpieza étnica a grupos giorgianos que todavía existían en Abjasia. Pero ese año un conflicto interno durante las elecciones presidenciales, sumándose que las tropas de paz de la ONU se retiraron a igual que algunas bases militares rusas que todavía existían generaron un clima político débil que un grupo de paramilitares giorgianos invadieron la provincia Kodori.

Luego en el 2008 otro país que esta en conflicto con Giorgia, Oestia del Sur, que es invadida para someterla militarmente y luego se lanzarían contra Abjasia, pero la intervención de tropas rusas ayudando a estos pequeños países hizo que Giorgia perdieran este conflicto. Tropas rusas-abjanas recuperaron el territorio de Kodori e hicieron firmar un acuerdo de paz. Lo cual fue refredado con el reconocimiento de la independencia de ambos países por parte de la Federación Rusa. Lo cual hoy en día Abjasia es reconocida por república independiente solo por Rusia y por Oestia, hace poco Venezuela y Nicaragua también reconcieron su independencia ante los gritos desaforados de la administración Bush en los EEUU. Otro país que reconocio su independencia es Transnistria, otro pequeño pais que tiene una historia similiar que Abjasia con Giorgio, pero con Moldovia.

Hoy en día lo menos de 300.000 habitantes de este pequeño país viven una cierta calma, gracias a la ayuda de sus vecinos rusos, tratando de llevar la vida lo mas normal posible. Su economía se basa en unas pocas industria alrededor del envasado de carne y la industria maderera. Otro gran ingreso es el turismo, generalmente de origen ruso que tiene una buena captación los centros costeros al Mar Negro.

Esta es la historia de un pequeño país, perdido en la geografía, olvidado de la historia e ignorado por el resto de la humanidad.

sábado, 3 de octubre de 2009

Origen oscuro de "La Nación"


Si bien la guerra fue una calamidad económica para el Paraguay y los Aliados, muchos hicieron ”negocios” con la guerra, sobre todo argentinos y brasileros.

Urquiza vendió a buen precio treinta mil caballos al ejército brasilero, y se convirtió en proveedor del ejército. (Ver
Urquiza y La defección de Urquiza.) ...Pero no fue el único.

“Lanús, socio del Presidente Mitre, es proveedor general del ejercito” (Natalicio Talavera. “Crónica de la guerra”. Campamento de de Paso Pacú. 27-10.1866. El semanario N° 653. AGM.t.II.p.281)

Lanús Hnos, regenteada por Anacarsis Lanús, fueron unos de los que levantaron fortunas fabulosas con la guerra, bajo la protección de Mitre.

Carlos D´Amico, gobernador de Buenos Aires, publicó en 1890 en México un libro denunciando que durante la administración de Mitre “sus empleados han llevado el abuso hasta la más escandalosa exageración”...”se robaban hasta las cajas de cirugía del ejercito”, y aunque suponía que Mitre “no participaba en manera alguna de aquella arrebatiña”, admitió que la moral “empezó a bajar cuando los proveedores cuyas fortunas insolentes se habían hecho a la sombra de Mitre, le regalaron a éste la casa en que hoy está la opulenta imprenta del La Nación”.

La “donación” fue formalizada por escritura del 23 de enero de 1869 ante el escribano José Victoriano Cabral. En representación de los “donantes” actuó el Dr. Angel María Méndez y los señores Juan José Méndez y Mauricio Pennano, quienes adujeron como razón del homenaje, que la actuación de Mitre en el gobierno permitió “a los hombres industriosos dar impulso a sus trabajos y vuelo a sus operaciones” .

El “homenaje” por cierto, no se había demorado demasiado, pues se escrituró apenas tres meses después de que Mitre dejara el gobierno.

Su sucesor en el gobierno, el presidente Sarmiento, en carta privada a su corresponsal en Chile, Mariano E. de Sarratea, le decía:

“...su casa fue negociada por agentes y obtenida la suscripción de los proveedores que mediante despilfarro de la rentas han ganado millones, como Lezica, Lanús, Galván, que al fin costearon casi en su totalidad...” y agregaba: “Mitre sabe que con un poco de insistencia con amaños conocidos, con muchos hombres que le deben o la impunidad o la fortuna mal adquirida todo se puede conseguir...” (Sarmiento a Sarratea. Buenso Aires 17 de marzo de 1869. Archivo de la familia Sarratea Prats. Feliz nieeto del Río. “Como recordaba Sarmiento a Chile”. El Mercurio. Artículo en la edición especial del centenario. Valparaíso. 12 de septiembre de 1927. AGM.t-II.p.283)

Los brasileros acusaban a los argentinos por la prolongación de la guerra para proseguir con sus “negocios”.

Durante la interpelación al gobierno en la Cámara de Diputados de la Argentina, hecha en 1868, el diputado José Mármol expresó: “Desde el principio de la guerra una mala inteligencia a una debilidad de parte de nuestro gobierno ha hecho que el tratado de la Triple Alianza no se cumpla y que por eso no se concluya la guerra. Es que hay una política y una voluntad decidida por la prolongación de la guerra” (Sesión del 1° de junio de 1868)

El doctor Teodosio González lo dice mas clarito: “se levantaron durante la contienda las grandes fortunas argentinas…vendiendo a la proveeduría brasilera sus vacas, caballos, ovejas y harina, por cinco veces su valor...” (Teodosio Gonzáles. Infortunios del Paraguay.p.30. AGM.t.II.p.284)

Detrás de los ejércitos llegaron al Paraguay una serie de “comerciantes oportunistas”, (por llamarlos de alguna forma suave), entre los que se encontraba el ex ministro de Relaciones Exteriores de Mitre, y uno de los artífices del Tratado de la Triple Alianza: Rufino de Elizalde. Ya no ocupaba ningún cargo durante el gobierno de Sarmiento, y la razón de su traslado a Asunción se deduce de la correspondencia enviada a Mitre, y reproducida en el tomo V del Archivo del General Mitre:

“He tratado de mis asuntos y espero conseguir algo importante” le informaba el 7 de marzo al ex jefe de los ejércitos aliados; “Está arreglado el principal de los negocios a que vine” le informaba el día 11, y el 16 le indicaba “aún no he arreglado mis otros asuntos”. En las cartas del 24 y 31 de marzo repetía frases prometedoras: “Mis negocios van muy bien”. ((Elizalde a Mitre. Archivo Mitre, t.V.p.213-27. AGM.tII.285)

El escándalo de los negocios comenzó a levantar polvareda y fue muy comentado en Buenos Aires. El diario “La Época”, vocero del partido radical de Hipólito Irigoyen comentaba:

“Durante la guerra del Paraguay nuestros soldados morían de hambre en las esteros, mientras afortunados proveedores, gentes de altas influencias amasaban millones. Aquellos abusos llegaron a tan escandaloso grado, que un enérgico movimiento de opinión exigió se investigasen las turbias proveedurías. Pero un providencial incendio consumió los archivos de cuentas de la guerra del Paraguay. Las llamas cancelaron toda deuda y borraron los restos de todo delito. El incendio salvo muchos nombres y muchas reputaciones, purificando muchas biografías.”

Al mismo tiempo que la opinión pública condenaba a “las turbias proveedurías”, en Buenos Aires se constituía una Sociedad Anónima, integrada por el general Mitre y los señores Anacarsis Lanús, Cándido Galván, Ambrosio Lezica, Rufino de Elizalde y otros, para dedicarse a al actividad periodística.

La sociedad se hizo cargo de “La Nación Argentina”, que el antiguo secretario de Mitre José María Gutiérrez había fundado el 17 de septiembre de 1862 para preparar a la opinión pública para la guerra del Paraguay. La nueva sociedad le suprimió la palabra “Argentina”, por lo que quedó solamente el nombre de “La Nación”. En el Editorial, el propio mitre explicaba el cambio:

“El nombre de este diario es substitución del que lo ha precedido: “La Nación” reemplazando a “La Nación Argentina” basta para marcar una transición, cerrar una época y señalar los nuevos horizontes del futuro. “La Nación Argentina” era un puesto de combate; “La Nación” será una tribuna de doctrina...” (Editorial de La Nación. Año 1, n°1. Buenos Aires, 4 de enero de 1879) (AGM.t.II.p.286)

Con este cambio, y la quema de los archivos, no quedaba nada por esconder.


Fuente: http://www.lagazeta.com.ar/mitre.htm#15